lunes, 31 de agosto de 2015

¿Cómo obtener ingresos adicionales? Solo necesitas una cosa...

Hemos sido educados de tal manera que creemos que para ganar dinero solo existe una forma. Estudiar arduamente y emplearnos – aportar tiempo, conocimiento y esfuerzo – para obtener un beneficio monetario. De este modo podemos ser felices, podemos tener ciertas ventajas, a la vez muchas otras desventajas y muchas veces nos hallamos con realidades tristes como las que expuse en este post.

Pero, como he venido escribiendo, si nuestro objetivo es no ser empleados toda una vida, tenemos que primero que todo cambiar ese chip. El asunto no se trata en cambiar demasiados comportamientos ni en “matarnos” haciendo dinero, consiste en encontrar alternativas de ingreso donde los otros no lo ven y a partir de allí, generar sistemas que trabajen por nosotros y esto nos otorgue el necesario dinero.

Para que no suene tan abstracto lo que estoy queriendo decir voy a contar una historia de alguien que conocí hace poco y con quien tengo la fortuna de estar empezando a trabajar. Ella, un aficionada a las populares selfies y al mundo de las fotos online compró uno de los famosos “selfie stick”, una extensión para poner el celular y a través de bluetooth activar el disparador de la cámara ganando distancia con respecto a la persona y obteniendo mejores fotos a que si se usara la mano. Una idea sencilla que ha generado una gran demanda alrededor del mundo y se ha alimentado de las burlas de cientos de personas para hacerse aún más conocida. Ahora, estaba en un lugar público utilizando el afamado “palo” cuando unas muchachas se acercaron a preguntarle dónde lo había comprado. Aunque ella no tenía idea alguna del sistema de distribución y solo lo había comprado hacía poco, dijo que los vendía, calculó un precio y lo entregó, aseguró que la mercancía le llegaba en 15 días para conseguir más clientes y obtener algún descuento al tener compra al por mayor, luego averiguó el lugar donde los vendedores de tiendas compraban el aparato, dio con la bodega y los obtuvo a un precio muy inferior al que lo había conseguido inicialmente dejándole un buen margen de ganancia para la venta. En esos quince días las primeras compradoras les contaron a otras, se extendió la noticia y empezó a vender en cantidades considerables.

¿Cuál fue su truco para tomar dinero que habría podido simplemente desechar? Tener visión, ser un poco atrevida y confiar en sí misma. Terminó, sin quererlo, generando un sistema de clientes sin demasiado esfuerzo y luego encontró los modos de facilitar la distribución y venta de los “selfie sticks” de manera inteligente. No, la historia no acaba con que se hizo rica y ahora fabrica sus propios dispositivos, la historia termina en que obtuvo un ingreso adicional, tiene ingresos decentes y no es empleada. El objetivo de esta entrada está en mostrar que lo único que hay que tener para obtener dinero es visión, no empleo, ni esclavitud. Visión.


domingo, 30 de agosto de 2015

5 Tristes realidades del mercado laboral Colombiano

Muchos iniciamos esperanzados nuestro ingreso al mercado laboral, nos hemos preparado para ello y estamos ansiosos de empezar a sentirnos útiles. En otras ocasiones, nos urge el dinero; pero al enfrentar la realidad nos encontramos con barreras, dificultades y elementos que está fuera de nuestro alcance manejar.

1.      La trillada “experiencia”

Multitud de memes y quejas se hacen a diario, pero que sea un cliché no quiere decir que no sea real. El círculo vicioso a la hora de encontrar un trabajo es apenas clásica. En todos los trabajos piden experiencia, ¿Y cómo vas a obtenerla si no obtienes tu primer trabajo por falta de experiencia? Más allá de la percepción general esto es una realidad tangible, tanto así que el gobierno ha impulsado algunas medidas para disminuir este fenómeno. No obstante ¿Bajo qué condiciones?. 



2. El desempleo juvenil es más fuerte en las personas profesionales

Esto según el DANE. Realmente es una noticia muy triste,  uno de cada dos desempleados que está desempleados tiene entre 18 y 28 años. Estudiar una carrera no se trata solo de una inversión de tiempo y esfuerzos. Estudiar en Colombia es costoso, la inversión económica es alta, incluso si se consigue un cupo en una universidad pública. Lo decepcionante está al encontrarse con que ser joven y ser profesional no es garantía de tener empleo. De nuevo, la falta de experiencia e increíblemente el ser profesional juegan en nuestra contra.

3.       Los ingresos iniciales no son justos

Según un estudio el sueldo de algunos recién egresados profesionales en Colombia llega a ser incluso de 900 mil pesos cada mes, esto realmente agrava las perspectivas. No solo se trata de que es necesario contar con experiencia para tener trabajo y que las ofertas de trabajo no son abundantes, se trata de que estas ofertas no son remuneradas justamente.

4.       La popular rosca

“Dame una palanca y te moveré el mundo” “Lo malo de la rosca es no estar en ella” Son frases de nuestro imaginario y tienen muchísima razón, la verdad es que para encontrar buenos trabajos es necesario un contacto, un conocido, que muchas veces conocemos, o que aunque conozcamos tiene otras 5 solicitudes encima. Que seas bueno no es garantía de éxito, siempre necesitas de algo más.

5.       La poca estabilidad

Has conseguido tu primer empleo, felicidades. Ahora conservarlo no depende solo de tu buen desempeño: burocracia, recortes y un largo etceterá pueden hacer que en un mundo cambiante pierdas un trabajo. Por otro lado, los contratos por prestación de servicios son la gran mayoría y suelen ser por tiempos cortos como 6 meses máximo un año.

Así que el tener un cartón en la mano no te asegurará que dentro de poco tiempo tengas ingresos para darte gustos y buscar la independencia, en realidad debes empezar a trabajar antes,  y con esta entrada no quiero decir que todo es un caos y no tenemos escapatoria; solamente que debemos tener la mente abierta en un mundo cambiante; buscar distintos métodos de ingresos y no conformarnos con la tradicional idea del empleo, que cada vez es más reducida, más exigente y menos estable. 


jueves, 27 de agosto de 2015

El comienzo. Mi reto personal: no volverme a emplear.

Soy de los que cree que el paso de la niñez a la adolescencia no es tan fuerte como el momento en que nos convertimos en adultos. Hablo de ese momento en que por decisión propia o por circunstancias externas tenemos que empezar a preocuparnos por una gran cantidad de cosas que aún no teníamos en mente. Esta vez no se trata de la descarga hormonal, de la rebeldía y de que tus padres no te dejen ir a una fiesta. Esta vez, tienes que preocuparte por tu futuro, en qué vas a dedicar tu tiempo, cómo vas a conseguir dinero y cómo vas a sobrevivir en el capitalismo feroz.



Es posible que te hayas preparado durante un tiempo, que tengas incluso ya un título, que hayas trabajado antes y hayas recibido dinero con anterioridad. Pero la preocupación por el dinero quizás no haya estado antes en tu cotidianidad. Aunque todo depende de la economía familiar, muchos tendremos recuerdos de la época universitaria cuando la preocupación por aprender era la única existente, el tiempo libre se tenía en cantidades más que aceptables y esto combinado con la libertad que te da ya no ser un niño te regala el tiempo para desarrollar pasatiempos, ver películas, series y leer libros a tu antojo. Ahora, si tienes horario de oficina, y además quieres dedicar tiempo a todo lo que hacías tranquilamente en tu juventud las cosas se suelen complicar. Bienvenido a la adultez, dirán muchos, pero no todos debemos vivir así.

Cuando las circunstancias me llevaron a cambiar mi cómodo estilo de vida universitario, de inmediato vinieron los recuerdos de mi niñez. Aquellos sueños que tenemos siendo niños y que no debemos abandonar fácilmente. En mis planes no estaba rodearme de aquello que llamaba "normalidad", allí estaba entonces, sin darme cuenta y sin notarlo, poco a poco acoplándome al estilo de vida que había soñado con nunca tener. Despertar, tomar transporte, trabajar mecánicamente en una oficina, volver, dormir, y ocuparme solamente de mi, de mis necesidades, de mi tiempo y de mis gastos. Atrás estaba quedando el dejar huella, o el simplemente tener una vida que mereciera la pena contar, vivir una vida donde no importara solo yo sino más bien a cuántos se puede ayudar.



De nuevo, el vaivén me sacudió. De nuevo las circunstancias cambiaron y vi en medio de una presunta crisis la oportunidad que estaba deseando. Renunciar, abandonar la oficina y buscar un modo distinto, ¿Acaso no hay maneras diferentes de hacer dinero? ¿Acaso no hay modos de vivir que me puedan otorgar más felicidad, que me permitan encontrar un equilibrio entre el necesario dinero y el tiempo libre que requiero para cultivarme, leer, dormir, meditar y en últimas tener libertad?





Empiezo hoy este blog, después de 3 meses en los cuales he llevado un estilo de vida diferente para hablar de éste vaivén, en el cual el fracaso es una posibilidad. No sé qué vendrá pero empiezo esta aventura de la mano de un memorial, un escrito, un recuerdo. Tomaré éste espacio como la piedra en la cual tallo mis objetivos y narro mis hazañas o fracasos.

Empiezo este blog personal, también, con la esperanza de que alguien más se sienta identificado y tome una simple decisión. La de vivir distinto.